Otros protocolos: protocolo empresarial

El protocolo empresarial es un conjunto de normas sociales y formales que transmite a los clientes la esencia de la empresa, es parte de su filosofía e imagen. Su función es fijar pautas de conducta y límites que rigen las acciones de todos los miembros de la empresa.

Este conjunto de normas, generalmente reunido en un manual o documento, suele regular el comportamiento interno y externo de la compañía. Es un código de conducta establecido en la cultura organizacional de la empresa.

A través del protocolo empresarial se establecen las normas de convivencia entre los distintos niveles laborales de la empresa y los criterios de comunicación que deben prevalecer fuera de ella. Este tipo de protocolo reúne las normas y pasos que deben ser seguidos para la  planificación, desarrollo y control de acciones ejecutadas por una empresa.

Características de un protocolo empresarial

Las características de un buen protocolo empresarial son:

  1. No está regulado por la ley, pero es de estricto cumplimiento en el interior de la empresa por parte de sus miembros.
  2. Es práctico, porque regula situaciones habituales que ocurren en la empresa. De esta forma se evita que sea un documento banal sin observancia laboral.
  3. Es accesible para todos los miembros de la organización, porque establece pautas de comportamiento para cada situación laboral.
  4. Es comprensible, porque debe estar escrito en un lenguaje claro para que todos los empleados de la compañía lo asimilen y cumplan sin excusa.
  5. Es flexible, en principio porque las normas establecidas deben ajustarse a cada situación de la compañía, incluso en los momentos de crisis. Pero también porque pueden variar con el tiempo y adaptarse a los cambios.

¿Para qué sirve el protocolo empresarial?

Un protocolo empresarial tiene varios usos:

  • Fijar normas de conducta. Un protocolo empresarial es fundamental para regular la conducta de sus miembros y crear cultura organizacional. Sin él, las relaciones laborales y la comunicación entre la empresa y los clientes sería un caos. No habría respeto alguno por las jerarquías y la ausencia de un código de comportamiento podría generar enfrentamientos internos. Además, el orden jerárquico podría no cumplirse, alterando la estructura organizativa de la compañía.
  • Actuar de guía para actividades sociales. Desde el punto de vista de la etiqueta, también el protocolo es necesario para la organización y realización de actividades sociales que son relevantes para la empresa. 
  • Establecer la imagen corporativa. La imagen de una empresa no depende solo del producto o servicio que presta; sino de la totalidad de elementos que giran en torno a eso. El protocolo es útil y necesario para las empresas porque contribuye a mejorar las relaciones humanas y refuerza su imagen corporativa. Cuando se extiende a todos los ámbitos de la organización, ayuda a generar un clima laboral sano y armonioso.
  • Crear la cultura de la empresa. El protocolo contribuye a crear cultura empresarial y laboral al educar a empleados y gerentes sobre la necesidad de integrarse y colaborar con el cumplimiento de los objetivos de una organización. 
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