El protocolo empresarial es un conjunto de normas sociales y formales que transmite a los clientes la esencia de la empresa, es parte de su filosofía e imagen. Su función es fijar pautas de conducta y límites que rigen las acciones de todos los miembros de la empresa.
Este conjunto de normas, generalmente reunido en un manual o documento, suele regular el comportamiento interno y externo de la compañía. Es un código de conducta establecido en la cultura organizacional de la empresa.
A través del protocolo empresarial se establecen las normas de convivencia entre los distintos niveles laborales de la empresa y los criterios de comunicación que deben prevalecer fuera de ella. Este tipo de protocolo reúne las normas y pasos que deben ser seguidos para la planificación, desarrollo y control de acciones ejecutadas por una empresa.
Características de un protocolo empresarial
Las características de un buen protocolo empresarial son:
- No está regulado por la ley, pero es de estricto cumplimiento en el interior de la empresa por parte de sus miembros.
- Es práctico, porque regula situaciones habituales que ocurren en la empresa. De esta forma se evita que sea un documento banal sin observancia laboral.
- Es accesible para todos los miembros de la organización, porque establece pautas de comportamiento para cada situación laboral.
- Es comprensible, porque debe estar escrito en un lenguaje claro para que todos los empleados de la compañía lo asimilen y cumplan sin excusa.
- Es flexible, en principio porque las normas establecidas deben ajustarse a cada situación de la compañía, incluso en los momentos de crisis. Pero también porque pueden variar con el tiempo y adaptarse a los cambios.
¿Para qué sirve el protocolo empresarial?
Un protocolo empresarial tiene varios usos:
- Fijar normas de conducta. Un protocolo empresarial es fundamental para regular la conducta de sus miembros y crear cultura organizacional. Sin él, las relaciones laborales y la comunicación entre la empresa y los clientes sería un caos. No habría respeto alguno por las jerarquías y la ausencia de un código de comportamiento podría generar enfrentamientos internos. Además, el orden jerárquico podría no cumplirse, alterando la estructura organizativa de la compañía.
- Actuar de guía para actividades sociales. Desde el punto de vista de la etiqueta, también el protocolo es necesario para la organización y realización de actividades sociales que son relevantes para la empresa.
- Establecer la imagen corporativa. La imagen de una empresa no depende solo del producto o servicio que presta; sino de la totalidad de elementos que giran en torno a eso. El protocolo es útil y necesario para las empresas porque contribuye a mejorar las relaciones humanas y refuerza su imagen corporativa. Cuando se extiende a todos los ámbitos de la organización, ayuda a generar un clima laboral sano y armonioso.
- Crear la cultura de la empresa. El protocolo contribuye a crear cultura empresarial y laboral al educar a empleados y gerentes sobre la necesidad de integrarse y colaborar con el cumplimiento de los objetivos de una organización.