Protocolo y buenos modales en la mesa hogareña

Los buenos modales en la mesa son una práctica que nadie debe olvidar, tanto en su casa como en la sociedad.

Los buenos modales en la mesa son una parte integral del protocolo gastronómico, aplicable tanto cuando las personas comen en restaurantes como cuando se encuentran en sus propias casas. Este conjunto de reglas de comportamiento social regula la manera en que las personas se comportan durante las comidas, y tiene como objetivo fomentar la cortesía, el respeto y la convivencia armoniosa alrededor de la mesa.

Si una persona emplea buenos modales en la mesa de su hogar, no tendrá luego dificultades al aplicarlos en la casa de un amigo, en un restaurante, durante eventos corporativos o comidas formales. 

Los buenos modales en la mesa incluyen: 

  • Ser puntual a la hora de la comida.
  • Permitir que las visitas ingresen primero al comedor. 
  • Presentarse a la mesa limpio, bien peinado y con las manos limpias.
  • Sentarse derecho a la mesa.
  • Empezar a comer solo cuando el anfitrión (dueño de casa) empiece a
    comer. Si el grupo es grande, para evitar que la comida se enfríe, empezar a comer tan pronto como dos o más personas hayan sido servidas.
  • No pasar platos, saleros o agua a lo largo de la mesa. Pedir a quien corresponda que nos alcance algo. Dar las gracias.
  • Al pasar el salero, apoyarlo sobre la mesa para que la persona lo recoja.
  • Utilizar la servilleta de forma correcta (leer el siguiente apartado con atención). 
  • Comer bocados pequeños, de forma paulatina. 
  • Comer con calma y despacio. No demostrar prisa. 
  • No hablar con la boca llena. 
  • Si la comida o la bebida está muy caliente, dejar que se enfríe. No soplar.
  • No hacer ruido al masticar los alimentos.
  • De ser necesario, utilizar el palillo de dientes en privado. Nunca en la mesa.
  • No dejar comida en el plato. Servir solamente lo que vamos a comer.
  • Pedir permiso antes de levantarse de la mesa.

La servilleta

De algodón, de hilo, lisas, estampadas, más grandes, más pequeñas… todas ellas cumplen una misma función: limpiarnos cualquier resto de comida o bebida que nos haya podido quedar en los labios mientras comemos.

El uso de la servilleta es un gesto más que cotidiano pero, eso sí, con sus propias normas básicas de protocolo. Especialmente si se trata de una comida o cena un poco más formal. Estas son algunas de las más importantes:

  • En cuanto a su presentación en la mesa, la servilleta se puede colocar a los lados o por encima del plato, pero nunca dentro de las copas.
  • Se puede plegar en forma rectangular o triangular (no realizar “plegados artísticos”). Si tiene algún bordado, ponerlo hacia arriba.
  • Es preferible presentar las servilletas solas, una en cada plato. El servilletero quedará reducido al ámbito más informal o familiar.
  • Al comienzo de la comida, coger la servilleta, desplegarla suavemente y colocarla sobre las piernas.
  • La servilleta se utiliza solo en los momentos adecuados: antes y después de beber, (para evitar que se ensucien las copas) y para limpiar cualquier mancha o resto de comida. Nunca para limpiar una copa o un cubierto. Mucho menos para secarse el sudor o sonarse la nariz. 
  • Nunca colocar la servilleta en el cuello, como un babero. Esto solamente se permitirá en el caso de los niños.
  • Al finalizar la comida, lo correcto es coger la servilleta usada y dejarla así como está (un poco arrugada) a la derecha del plato. Se coloca sobre el lado que menos la hayamos ensuciado. También se realiza este procedimiento en el caso de que, durante la comida, debamos levantarnos de la mesa (por ejemplo, para ir al baño). 

El pan

Ya sea de trigo, avena, centeno o cualquier otro cereal, el pan es el alimento de origen vegetal más consumido en el mundo. Se ha convertido en la base de la alimentación en decenas de países y culturas. Su uso más frecuente es como ‘acompañante’ de prácticamente todos los platos. De hecho, hay incluso quienes “no saben” comer sin pan. Tan popular se ha vuelto su consumo en la mesa que cuenta con sus propias normas de protocolo. Estas son algunas de las más importantes:

  • En cuanto a la colocación y el manejo del pan en la mesa, el pan se coloca en la parte izquierda del plato, aproximadamente a la altura de las copas, sobre un platito auxiliar.
  • El pan se trocea utilizando los dedos, no el cuchillo, y se hace a medida que se consume. Morder el pan directamente no se considera apropiado. Tampoco se debe tocar o jugar con el pan.
  • En relación a las salsas, se aconseja evitar mojar el pan en ellas. En caso de que sea necesario, se puede colocar un pequeño trozo de pan en el tenedor y untar discretamente la salsa. No es elegante dejar el plato completamente limpio.
  • El pan que ha estado en contacto con salsas o ha sido empujado por otros alimentos debe ser consumido o, al menos, retirado y colocado a un lado del plato, pero nunca debe volver a la mesa. 
  • Si hay alguna parte del pan que no se desea comer, como una corteza muy tostada o la miga, se debe separar y colocarla a un lado del platillo del pan, nunca sobre la mesa.
  • Con respecto a los postres, no se debe consumir pan, a menos que se trate de quesos o compotas muy almibaradas.
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