El saludo es un acto comunicacional en el que una persona hace notar a otra su presencia, generalmente a través del habla o de algún gesto. Todo saludo nace de la necesidad vital del ser humano de relacionarse con otros. Para ello, utiliza medios de expresión verbal, escrita o por contacto físico. El saludo es una forma de iniciar un primer contacto que dice mucho sobre nosotros. Es considerado un gesto de educación, en donde el respeto y la cordialidad se hacen presentes, que lleva consigo un sello personal.
Entender la manera adecuada de saludar a alguien y saber cómo actuar en ese momento puede tener un efecto significativo en la formación de un vínculo. El saludo puede contribuir a fortalecer relaciones o, por el contrario, a debilitarlas, especialmente en las etapas iniciales de interacción. Es tan significativo el valor que tiene un buen saludo que no solo debe demostrar un gesto de cortesía y buenas maneras, sino que además debe abrir camino hacia un entendimiento mayor, en donde las relaciones personales o profesionales fluyan con facilidad.
Tanto si se opta por saludar con un apretón de manos, un gesto, un beso, una nota, un “buenos días” o “buenas tardes”, se estará dando inicio a una relación. Hacerlo de manera apropiada según el contexto contribuirá a fortalecer la impresión que los demás puedan tener de nosotros. Para entablar relaciones exitosas, hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
La ausencia de un saludo no solo se interpreta como falta de educación y de cortesía, sino también como una actitud hostil. No saludar comunica, de manera consciente o inconsciente, que no se tiene intención de iniciar ningún tipo de relación y, en cambio, se pretende romper o cortar cualquier tipo de vínculo.
Se debe tener en cuenta el contexto antes de realizar un saludo. El saludo debe estar en sintonía con el protocolo y las costumbres de ese determinado grupo, lugar y momento. Recuerden la expresión española “donde fueren, hagan lo que vieren”, que les ayuda a entender que es apropiado y adecuado comportarse y actuar según las costumbres y las tradiciones del lugar donde se encuentren. Esto les hará sentir más cómodos y serán aceptados por la comunidad con mayor facilidad.
Se debe mirar a los ojos a la persona que se saluda. Si se llevan lentes de sol, deben quitárselos. Podrían dar la impresión de no ser personas seguras, de estar mintiendo o de estar ocultando algo importante.
Se debe acompañar el saludo con una sutil sonrisa que muestre cordialidad y calidez, algo difícil de encontrar en estos tiempos pero no imposible de lograr.
Si al momento de saludar están fumando, deben apagar su cigarro y luego proceder a saludar.
Se debe acompañar el saludo con palabras de cortesía que rompan el hielo y faciliten el acercamiento. No se deben quedar mudos ni paralizados.
Se deben poner de pie para saludar, no se deben saludar sentados ni tampoco pasar por encima de otra persona para hacerlo.
La mujer es quien elige cómo desea ser saludada, anticipándose a estirar la mano si así lo desea. En este caso, esto no significa un acto de mala educación o rechazo.
Apretón de manos
No se debe agitar ni apretar demasiado la mano de quien se salude, pero tampoco cogerla de forma extremadamente suave o floja.
No es adecuado quedarse con la mano sujeta por un tiempo demasiado largo que pueda incomodar, ni tan corto que pueda parecer que tienen falta de interés.
No dar la mano a alguien si se encuentra sudada. Es una falta de respeto que demuestra falta de seguridad y nerviosismo.
Deben asegurarse de tener las manos y las uñas siempre limpias y presentables antes de saludar a alguien.
Beso en la mejilla
El saludo del beso en la mejilla no es aceptado en las culturas asiáticas o de religión musulmana, ya que el contacto físico está prohibido. Es una costumbre frecuente entre los jóvenes o las mujeres en actos sociales y también profesionales, este último caso provoca mucha más controversia, ya que es una forma de expresar afecto entre amigos, familiares y no es el medio adecuado para saludar a un jefe, cliente, compañero de trabajo, persona a la que recién se conoce.
En ningún caso el beso debe ser sonoro. Esta modalidad se da de diferente manera, según las costumbres de cada país: en Francia, Rusia y algunos países de Oriente se dan tres besos. En España se dan dos. En la mayoría de los países de Latinoamérica se da solamente uno. En Estados Unidos se prefiere obviar.
Jamás se debe besar a una persona que nos acaban de presentar, se debe tener en cuenta que hay personas que no desean ser saludadas así.
Otros saludos
Para el saludo entre personas que se conocen y se ven después de mucho tiempo, con motivo de dar una felicitación o un pésame, es válido el abrazo. Es una manera más efusiva que demuestra un cariño o amistad especial de mayor cercanía.