El espíritu emprendedor
Proyecto en marcha
Conclusiones

Armar una comunidad y cultura alrededor de tu emprendimiento

Un punto central a la hora de tener un proyecto es construir una comunidad alrededor de él. Recordemos que para que valga la pena, tenemos que tener una misión, un para qué, que sea inspiradora para nosotros y para quienes se sumen al proyecto. 

Si esta misión cumple con esa característica, es probable que no solo inspire al círculo en contacto directo con el proyecto, sino también a gente que esté por fuera de ese primer círculo (empleados, proveedores, primeros clientes). 

Aprovechemos esa sensación de cercanía para alimentarla. Hagamos que se sientan parte. Armemos alrededor de nuestro proyecto una comunidad en la que estas personas encuentren valores comunes y un grado de pertenencia. Estos serán nuestros embajadores, quienes nos acercarán ideas, nuevos clientes o proveedores; y nos acompañarán a lo largo de nuestro crecimiento. 

Al mismo tiempo, tengamos en cuenta que un nuevo proyecto es un gran momento para reflejar nuestros hábitos. Recordemos que es una oportunidad para hacer algo muy propio, en nuestros días y nuestros horarios. Podemos hacer un proyecto a la medida de nuestros intereses, y esta genuinidad acercará a colaboradores, proveedores y clientes que se sientan cómodos con nosotros. 

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