Por fuera del empleo tenemos tres estructuras diferentes:
AUTOEMPLEADO: el autoempleo implica trabajar de forma independiente, sin jefes externos. El foco del autoempleado está puesto en el desarrollo de habilidades técnicas, así como en la construcción del prestigio necesario para convencer a los demás de que tenemos dichas habilidades. En esta categoría solemos encontrar a los profesionales autónomos, artistas, deportistas y prestadores de servicio.
COMERCIANTE: el comercio implica la compra y venta de productos y servicios. El foco del comerciante está puesto en desarrollar una sensibilidad para detectar las necesidades de los clientes.
EMPRENDEDOR: la dinámica del emprendedor es más personal, creativa y exploratoria que las dos anteriores. El foco del emprendedor está puesto en querer que algo exista, no para ganar fama o dinero, sino porque no lo puede evitar. El emprendedor busca g resolver un problema que hasta entonces no tenía solución, crear algo que le interese que exista. El dinero y la fama pueden ser posibles consecuencias futuras.