Tener una base técnica a la hora de emprender nos va a ayudar a que nuestro proyecto se sostenga mejor en el tiempo. No es excluyente, ni nos asegurará el éxito, pero sí funcionará como un marco de referencia nos va ayudar a no cometer errores que sean muy costosos a largo plazo y nos va a ahorrar tiempo, porque aprenderemos de los errores de otros.