El ikigai proviene de la cultura japonesa y se interpreta como «la razón de ser» o «el motivo de levantarse por la mañana». De esta forma, toda persona tiene su propio ikigai y aquí te invitamos a encontrar el tuyo. Es importante conocer nuestro ikigai para organizar nuestras finanzas, porque si nuestra generación de ingresos está en armonía con nuestro ikigai, nos resultará más fácil hacerlos crecer. Lo ideal es poder ser útiles a los demás desde nuestra propia singularidad, siempre en armonía con nuestros propios intereses.

Los proyectos personales, que es lo que son en el fondo los emprendimientos, son una forma de proponerle algo a los demás, que es muy propio para nosotros, y que vamos a hacer mucho tiempo. Suele ser mucho más personal y alineado a nuestra mirada que un empleo. Es por esto que el ejercicio del ikigai es central a la hora de emprender.
Descargá tu Ikigai para completarlo y descubrir actividades que armonicen con tu ser interior.