El espíritu emprendedor
Proyecto en marcha
Conclusiones

Hacer en lugar de planear

Cuando conocemos el mercado en el que estamos y podemos ver tendencias, tiene sentido planificar porque vamos a tener algunas bases que funcionen como certezas que nos permitan planear.
Cuando estamos con una start up, que implica un producto nuevo, una competencia que flota y tecnología que cambia, es muy difícil planear. A la hora de hacer una start up todo es nuevo: nuestros clientes y proveedores, el mercado incierto en el que nos insertamos. Si bien planear es importante, a la hora de emprender es fundamental que sea un plan hecho a lápiz. 

Nuestro plan no debe darnos objetivos, sino funcionar como mapa que nos permita orientar la proa. Que nos permita entender el escenario y tener claro cuáles son nuestros deseos (no objetivos). 

Es mucho más importante hacer y vivirlo, que planificarlo. Es fundamental salir de nuestras cabezas y empezar a tener interacciones que nos permitan aclarar el escenario. La clave es pensarlo como una prueba: aprendamos de nuestro camino. 

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