El espíritu emprendedor
Proyecto en marcha
Conclusiones

Tiempo y relaciones cuando emprendemos

Es habitual que, después de los 40 ya tengamos un trabajo tradicional y que, a la hora de emprender, tengamos que hacernos el espacio dentro de esa vida para generar un proyecto diferente. Esa transición es difícil, porque siempre parece aparecer “algo más”. Existe una fantasía de que podríamos emprender “si tuvieramos tiempo”. 

Si queremos que sea realidad, tenemos que ser conscientes de que realizar un proyecto implica sacarle tiempo a otra cosa, en general a otros vínculos. Lo más importante es ser honestos con nuestro grupo cercano sobre esto. Que sepan que vamos a empezar este proyecto, que nos importa y que queremos hacerlo crecer, y que es por eso que necesitamos que nos acompañen o no se sorprendan si les dedicamos un poco menos de tiempo. 

En esta línea, es importante que empecemos por hacer crecer nuestro proyecto en nuestro tiempo de ocio. Todos tenemos un tiempo que solemos “matar” en plataformas digitales o actividades pasivas. En principio, tenemos que sacarle algo de tiempo de eso para dárselo a nuestro proyecto. Luego de terminado el trabajo, darle una o dos horas más al proyecto, ya sea investigación o desarrollo. 

Cuando un proyecto crece, deberemos tomar la decisión de si nos volcamos 100% al proyecto, o si seguimos con nuestro camino anterior. Es siempre una decisión difícil, tirada por diversos factores. Nuestra sugerencia es intentar sostenerlo part time hasta que vuele. Una forma de hacer esto, es sumar equipo antes de dejar tu trabajo anterior, y que sean ellos los que puedan dar estructura y crecimiento a tu proyecto. 

Scroll al inicio