
Un restaurante es un establecimiento donde se sirven alimentos y bebidas. Los restaurantes se especializan en el servicio de almuerzo y cena, mientras que a los que se dedican al servicio de desayunos y meriendas, se los llama cafeterías o confiterías.
Existe una amplia gama de restaurantes de diferentes categorías: desde la más modesta fonda que sirve un menú (una o dos opciones de platos) por un precio fijo en mesas comunes hasta el más lujoso restaurante a la carta, donde el cliente elige qué quiere comer y paga de acuerdo con el servicio y la calidad de los platos que consume. Los precios de los alimentos varían de acuerdo a la categoría del establecimiento, que a su vez varía según el lugar donde se encuentre situado, la comodidad de sus instalaciones y la calidad de su servicio. Más adelante en este curso se desarrollarán las diferentes categorías de restaurantes.
El clásico restaurante está atendido por un equipo de mozos o camareros, a las órdenes de un maitre, que es el oficial o jefe del establecimiento. El maitre recibe a los clientes, está atento a todo lo que pasa en las mesas, dirige el servicio y, en ocasiones especiales, sirve él mismo los platos.
En la antigüedad, las iglesias y los monasterios acostumbraban a albergar a los peregrinos y alimentarlos, aceptando algunas donaciones a cambio. Esta situación fue replicada por comerciantes de la época que crearon establecimientos especializados en la venta de comidas y bebidas. Sin embargo, terminaron de instalarse como espacio de sociabilidad a comienzos de la época moderna, en el año 1658, cuando se introdujeron los carruajes en Inglaterra, impulsando así el desarrollo del transporte y potenciando el auge de las posadas y tabernas.
El término francés restaurante viene de los bouillons restaurants, caldos que se servían a embarazadas y personas enfermas con el objetivo de “restaurar” o componer su salud. Sin embargo, fue utilizado por primera vez con el sentido que entendemos hoy en el siglo XVIII, en París, con la aparición de Champ d’Oiseaux, un establecimiento en el que se servían estos caldos, pero además algo de comida cocida, por un precio fijo que se exponía en la puerta. El éxito de este lugar fue inmediato y, a partir de ese momento, numerosos restaurantes fueron abiertos. Especialmente después de la Revolución Francesa, en 1789, cuando la aristocracia no pudo mantener su numerosa servidumbre y muchos sirvientes desocupados fundaron su propio restaurante o se incorporaron a esta nueva industria.
En el resto del mundo, el restaurante tal como lo conocemos hoy data de las últimas décadas del siglo XIX, cuando pequeños establecimientos comenzaron a competir con los hoteles ofreciendo comida abundante, servida de manera elegante a precios razonables.
En Londres, por ejemplo, el primer restaurante se abrió en 1873. En España y otros países de habla castellana, también comenzó a propagarse el término restaurante para referirse a un tipo de establecimiento que se dedicaba especialmente a servir comida. La palabra fonda fue cayendo en desuso y, hoy en día, la utilizamos para referirnos a un restaurante muy modesto.