
La comanda es la herramienta de comunicación entre el camarero y los otros sectores del restaurante como la cocina, el bar y la caja. Puede ser escrita o impresa, pero sin importar el método tiene que tomarse de forma ordenada. La comanda le permitirá al camarero la posibilidad de que algún compañero alcance nuestros platos a la mesa si está muy atareados.
Es importante tomar la comanda en orden: Bebidas, entradas, platos para niños (es importante siempre aclarar que es para un niño, por los condimentos y el tiempo de cocción), primeros platos y postres.
Una estrategia de memorización habitual para camareros es anotar los platos solicitados en sentido antihorario y asignar una hora a cada cliente. De esta forma pueden recordar qué plato corresponde a cada comensal.
Para complementar la información sobre este tema, puedes descargar y resolver el siguiente ejercicio, que pertenece a Dominando el Arte de la Hospitalidad, nuestro Manual de Ejercicios Prácticos para Profesionales Gastronómicos: