Los estándares de limpieza en un establecimiento gastronómico dependen en gran medida de la higiene personal de sus empleados. Por lo tanto, se deben seguir ciertas pautas para mantener una imagen personal e institucional adecuada:
El uniforme o la ropa de trabajo deben estar limpios y en buenas condiciones, siguiendo las normas de vestimenta establecidas por el lugar de trabajo.
Se debe mantener la barba corta y bien cuidada.
Se debe evitar el uso de anillos y aros llamativos.
Las manos deben lavarse con regularidad, especialmente después de ir al baño.
El cabello debe estar recogido para evitar que caiga en las bebidas preparadas.
Las uñas deben mantenerse limpias y cortas.
Se debe secar el sudor con frecuencia y contar con pañuelos detrás de la barra.
El uso de perfumes o desodorantes con aromas intensos debe evitarse, ya que pueden interferir con los aromas y sabores de los alimentos y bebidas.
Está prohibido fumar durante el servicio, ya que el olor a cigarrillo puede impregnarse en la ropa y las manos.
Los dientes deben cepillarse antes de comenzar el servicio para asegurarse de tener un aliento fresco.