Es importante comprender que, debido a nuestra atención personalizada y conocimiento en la oferta de tragos, los clientes tienden a vernos como sus pares. En este sentido, para aprovechar al máximo esta dinámica y construir relaciones de confianza a largo plazo con los clientes, es importante:
Mantener una comunicación cercana y activa con los clientes
Mantener contacto visual y hablar con los clientes, incluso en momentos de alta demanda en el local.
Decir frases como: “Termino estos tragos y estoy con ustedes” o “Les dejo la carta para que elijan algo; hoy tenemos happy hour de margaritas” hará que los clientes se sientan valorados y atendidos.
Mantenerse alerta y servicial
Estar alerta y preguntar si todo está bien.
Ofrecer sugerencias de cócteles con respeto y tacto en la conversación.
Una actitud activa contribuye a mantener el ambiente del bar enérgico.
Compartir conocimientos sobre bebidas
Explicar la creación de tragos o el origen de las bebidas que se sirven.
Hacer de la explicación y la conversación una parte fundamental del servicio.
Esto no solo enriquece la experiencia del cliente, sino que también puede aumentar las propinas y generar interacciones interesantes.
Para ello, es fundamental ser curioso y estudiar.
Leer a los clientes
Adaptar el servicio según las necesidades individuales de cada cliente.
Reconocer que el tiempo y la atención dedicados a un cliente que busca un café rápido por la mañana antes de entrar al trabajo difieren de los de un cliente que llega sin apuro por la tarde buscando sugerencias de cócteles.
Estar atentos a estos detalles para ofrecer un servicio personalizado y ser buenos anfitriones.