
Todos los clientes son importantes, pero en especial los frecuentes. Ellos son quienes nos eligen una y otra vez, son quienes suelen recomendarnos y traer familia y amigos.
Como máxima, debemos considerar “cliente es el que vuelve”. Quienes visitan el establecimiento por primera vez, son potenciales clientes, a quienes hay que demostrarles todo nuestro potencial y conquistar su confianza para que vuelvan a elegirnos. Con los clientes frecuentes, el establecimiento ya dio el primer gran paso, que fue conquistarlos, ahora debe esforzarse por mantenerlos y que los sigan eligiendo y recomendando.
Siempre saludarlos por su nombre y tener toda la información posible acerca de ellos, sin invadir su intimidad, ¡nunca hacerles un cuestionario personal! El hostess puede ir recaudando información de a poco y con discreción o hablar con el camarero responsable y preguntarle si tiene algún dato nuevo acerca del cliente, ya que es más probable que el cliente hable de diversos aspectos de su vida con quien atiende su mesa.
La información obtenida puede usarse para seleccionar dónde ubicar el cliente en próximas visitas e incluso planear los próximos contactos de acuerdo a sus preferencias (noticias acerca de promociones o eventos). Asimismo,comentar cualquier novedad del establecimiento gastronómico puede darle al cliente una sensación de pertenencia y que es una parte importante del negocio, y así lo es.
En general suelen ser más tolerantes ante cualquier contratiempo que pudieran existir durante el servicio, y esto se debe a que el equipo conquistó su confianza, pero nadie debe abusar de su buena predisposición. Por el contrario, ¡ellos deben ser siempre reconquistados!