
La recepción es la primera impresión que los clientes tienen del establecimiento gastronómico, por lo tanto, el hostess debe transmitir una imagen cordial, de buena predisposición y por supuesto, ¡dar una cálida bienvenida!
Esto consiste en saludar al cliente con una sonrisa, mirarlo a los ojos e invitarlo a pasar. Si es un cliente frecuente el hostess puede llamarlo por su nombre, para afianzar la relación. A continuación, se debe preguntar si el cliente tiene una reserva. En caso de que no la tenga, se debe confirmar la disponibilidad de mesas, acompañar al cliente a la mesa en caso de que haya espacio o agregar su nombre a la lista de espera en caso contrario. Si el cliente tiene una reserva, se debe preguntar bajo qué nombre se realizó y confirmar si tenían un requisito específico que debía tomarse en cuenta.
Existen establecimientos gastronómicos en los que el hostess no acompaña al cliente a la mesa. En ese caso, solo le informa quién será el camarero encargado de su mesa. Si la mesa no está preparada para recibir al cliente, el hostess debe invitar al cliente a quedarse en la recepción o a sentarse si hay asientos disponibles allí y explicarle que en breve podrá pasar al salón.
Para complementar la información sobre este tema, puedes descargar y resolver el siguiente ejercicio, que pertenece a Dominando el Arte de la Hospitalidad, nuestro Manual de Ejercicios Prácticos para Profesionales Gastronómicos: