
Como hostess se debe tener un conocimiento de actualidad acerca de los políticos, deportistas, artistas o personas que pueden considerarse famosas en el imaginario popular. A todos ellos, se los debe tratar como clientes VIP. De acuerdo a la escala del establecimiento, también es posible entrar en contacto con clientes de otras esferas que merecen este tratamiento y el hostess debe ser capaz de reconocer a cada uno por su nombre, asignarles o guiarlos a una mesa apropiada cuando llegan con o sin reservación. En caso de que haya reservas de clientes VIP para un día determinado, el hostess debe informar esto durante el briefing y resaltar la necesidad de discreción por parte de todo el personal. De acuerdo al marketing digital en curso en el establecimiento y con el consentimiento de los superiores, el hostess puede llegar a pedir una fotografía que muestre la visita del cliente si es apropiado en ese momento. Jamás se deben capturar fotografías de la experiencia gastronómica del cliente VIP a escondidas sin su consentimiento.
A la hora de seleccionar la mesa apropiada, el hostess debe tener en cuenta el diseño del establecimiento y elegir la posición que proteja en mayor medida la privacidad del cliente VIP. Si hay un lugar apartado o secciones con pantallas divisorias, este sería el lugar ideal para ubicarlos. El objetivo es que puedan disfrutar de su experiencia en el restaurante de manera cómoda y pasar desapercibidos en la medida de lo posible. Ofrecer un ambiente que respete su espacio y privacidad es esencial; esto puede ser determinante para que se conviertan en clientes recurrentes y establecer así una relación positiva y duradera.
Antes de pasar al cuestionario, para complementar la información sobre tipos de clientes, puedes descargar y resolver el siguiente ejercicio, que pertenece a Dominando el Arte de la Hospitalidad, nuestro Manual de Ejercicios Prácticos para Profesionales Gastronómicos: