Buenas prácticas de higiene en la manipulación de alimentos en locales gastronómicos

Los alimentos pueden provocar enfermedades, intoxicaciones, alergias e infecciones, por eso es esencial que quienes los manipulan estén bien informados sobre las normas de higiene.

Restaurantes y establecimientos gastronómicos: ¿Qué pautas de higiene alimentaria debe cumplir un restaurante?

Para asegurarnos de que la comida que servimos en un restaurante está libre de microorganismos peligrosos que podrían provocar molestias o enfermedades al consumidor, debemos aplicar unas pautas basadas en estas líneas de actuación básicas:

  • Recepción y almacenamiento.
  • Manipulación y preparación de alimentos.
  • Higiene personal.
  • Mantenimiento de las instalaciones y equipos.
  • Control de plagas.

Recepción y almacenamiento:

  • Durante la recepción hay que verificar que la mercancía se encuentra en perfecto estado y que podemos almacenar los alimentos de forma segura.
  • Las latas hinchadas, oxidadas, con abolladuras o aplastadas se desecharán.
  • Ante la sospecha de que el sabor, color o el olor de un producto o materia prima ha cambiado se descarta.
  • Debemos separar los alimentos cocinados de los crudos y ubicarlos en los cámaras de refrigeración o congelación si así lo precisan de inmediato.

Manipulación y preparación de alimentos:

  • Si un producto ya se ha descongelado no se puede volver a congelar excepto cuando el alimento ha sido totalmente cocido y se puede realizar una nueva congelación del mismo.
  • Para evitar contaminaciones cruzadas las tablas de corte para alimentos crudos y cocinados deben ser distintas y de plástico alimentario preferiblemente, en lugar de madera. Las tablas se deben lavar y enjuagar tras su uso.
  • Hay que lavar las frutas, verduras y hortalizas y más aún si se van a tomar crudas.
  • En el caso de recalentar alimentos hay que evitar hacerlo más de una vez.
  • Fundamental el respeto de las temperaturas de conservación de los alimentos para que no sobrepasen la llamada “zona de peligro” y se estropeen o pierdan su inocuidad. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) esa zona se encuentra entre los 5°C y los 60°C, cuando los microorganismos se multiplican con más rapidez. Recordemos que la refrigeración entre 0ºC y 8ºC aproximadamente y la congelación por debajo de 18°C ralentiza o evita este crecimiento siempre y cuando se realice adecuadamente y respetando la cadena de frío.
  • Cocinar por completo los alimentos para asegurar que los microorganismos desaparecen. En general se recomiendan alcanzar 70°C para que su inocuidad esté garantizada, los termómetros de control son muy útiles en esta tarea.

Higiene personal:

  • Los encargados de elaborar las comidas, principalmente chefs y ayudantes de cocina, deben lavarse las manos con frecuencia antes de manipular cualquier alimento.
  • Como imaginas, es imprescindible que el equipo de un restaurante cuente con formación en higiene y seguridad alimentaria para evitar equivocaciones.

Mantenimiento de las instalaciones y equipos:

  • La cocina siempre debe permanecer limpia y aireada.
  • Los utensilios de cocina hay que lavarlos con agua y jabón después de usarlos.
  • Llevaremos a cabo la limpieza y desinfección de menaje, maquinaria y, en definitiva, todos los equipos de cocina (freidoras, microondas, hornos, congeladores, cámaras frigoríficas…).

Control de plagas:

  • Proteger las zonas de preparación de los alimentos contra las plagas e implementar sistemas de prevención es otro de los requisitos.
  • Confiar en un servicio profesional de desinfección y control de plagas, también será muy importante.

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