La contaminación química proviene de ciertos materiales que pueden haber estado en contacto con los alimentos durante el proceso de producción. Los materiales químicos que pueden causar esta contaminación son detergentes y otros productos de limpieza, aditivos, conservantes, metales tóxicos y esmalte de uñas, entre otros.
Una forma de evitar la contaminación química es asegurarse que todos los productos de limpieza y desinfección se almacenen lejos de las áreas de producción y almacenamiento de alimentos.
Frente a la ingesta de materiales químicos se recomienda que el consumidor haga un chequeo médico. Asimismo, es importante destacar los efectos que los aditivos tienen en la salud. Existen investigaciones cuyos resultados muestran que los aditivos utilizados en un número importante de productos alimentarios pueden causar diversas reacciones en los consumidores, y de manera especial en la población infantil. Actualmente, se busca la incorporación de información pertinente (denominación, cantidad y efectos secundarios o contraindicaciones),en las etiquetas de los productos.