
Se define como manipulador de alimentos a cualquier persona que manipule directamente alimentos envasados o no envasados, equipo y utensilios utilizados para los alimentos, o superficies que entren en contacto con los alimentos.
Todos ellos deben cumplir con los requerimientos de higiene de los alimentos para evitar que el consumidor final de los productos sufra una enfermedad transmitida por los alimentos (ETA). Es importante recordar que dos terceras partes de las epidemias transmitidas por alimentos ocurren en restaurantes, cafeterías, comedores escolares y en las propias viviendas. Aquellos más susceptibles son niños, mujeres embarazadas, ancianos, y personas enfermas y para protegerlos quienes manipulan los alimentos deben tener en cuenta las principales vías de contaminación que pueden evitar.